El “stick curling” como se conoce en inglés, es apropiado para personas con capacidades diferentes físicas como problemas de rodilla, espalda, corazón, hombro, codo, muñeca, cadera, tobillo o pie, o simplemente de edad avanzada. Las piedras se manipulan con un palo de curling desde una posición de pie o sentada (sillas de ruedas), lo que permite que todos participen de forma competitiva.