El curling puede jugarse en cualquier pista de hielo, siempre y cuando se haga una preparación de la superficie de éste. El proceso se lleva a cabo por un técnico experto y se conoce como “pebbling”. Este proceso consiste en rociar unas gotas de agua que se congelan sobre la superficie del hielo y esto permite que las piedras se deslicen por la capa de hielo. Sin esta preparación previa, la fricción dificultaría el deslizamiento y movimiento lateral de la piedra.